17:00 h. Visita guiada al Cementerio Inglés

 Mañana jueves, día 31 de octubre, a las 17.00 horas, tendrá lugar esta iniciativa en el camposanto ubicado en el barrio de San José y que recuerda la histórica presencia de la colonia británica en la Isla

 

El área de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos del Cabildo grancanario que coordina Larry Álvarez, organiza mañana jueves, día 31 de octubre, una visita guiada al Cementerio de los Ingleses de la capital, que tendrá lugar de 17.00 a 19.00 horas, en el marco de su iniciativa denominada ‘Visitas de Muerte’ y coincidiendo con la fecha del Día de Todos los Santos.

 

El mencionado acto, que cuenta con la colaboración de la Iglesia Anglicana de Las Palmas de Gran Canaria y la ULPGC, permitirá al público conocer los detalles patrimoniales e históricos que condicionaron la construcción de este camposanto que se alza en una de las laderas del barrio de San José (Calle Marconi, 13, a la altura del número 250 del Paseo de San José) y que recuerda la presencia continuada de la colonia británica en la isla de Gran Canaria.

 

La presente visita guiada a la que podrán asistir aquellas personas que hayan cursado su inscripción previa en la actividad promovida por el Departamento de Patrimonio Histórico del Cabildo, tiene lugar tras el ambicioso proyecto integral de restauración acometido el pasado año por la citada Corporación insular en este bien patrimonial de gran valor histórico y cultural, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2010, “una condición que exige de las administraciones actuaciones orientadas a garantizar su cuidado, conservación y difusión”, recuerda el coordinador general, Larry Álvarez.

 

La visita será guiada por Manuel Ramírez, doctor en Historia de la ULPG, y Betty Burguess, custodia del Cementerio de los Ingleses.

 

Con mucha historia. Ubicado en el barrio de San José, entre las calles Marconi y Juan Sánchez Sánchez, el cementerio inglés de Las Palmas de Gran Canaria da fiel testimonio de la presencia de los británicos en la Isla, ya desde principios del siglo XIX. El camposanto está considerado como la institución más antigua de la colonia británica en las Islas Canarias, iniciándose su construcción en el año 1834.

Fue precisamente esa creciente presencia la que planteó la necesidad de que la comunidad británica dispusiera aquí de un cementerio, sobre todo a raíz del fallecimiento, en febrero de 1829, de la esposa de Benjamín Walter. Las autoridades de la época impidieron su enterramiento en un cementerio católico, un desagradable incidente que obligó a darle sepultura en los extramuros de la ciudad y conforme al rito protestante.

 

En 1834 el Ayuntamiento cedió a los residentes británicos el terreno necesario para la construcción de su camposanto, promovido, entre otros, por Samuel Bishop, Robert Warrand, Thomas Millar, Alexander Cochran, James Word, George Anstice y los señores Swanston y Manly, que reunieron 308 pesos (unas 50 libras de la época). El resto fue aportado por gobierno de su país.

 

Los primeros enterramientos se realizaron en el año 1835. Fueron el del marinero G. Willians (4 de diciembre de 1835) y el de la esposa de Mary Swanston (25 de diciembre del mismo año). Se encuentran también tumbas como las de las familias Miller, Blandy, Fisher, Park, Pilcher… y aunque la mayoría pertenecen a británicos que vinieron a Gran Canaria en busca de salud, existen por ejemplo las de marineros fallecidos en la Isla o en aguas cercanas, a bordo de sus barcos.

 

Otros sepulcros custodian los restos de súbditos de origen israelí, noruego, alemán u holandés, una cuestión no menor a tenor de otro incidente ocurrido en 1874, cuando el entonces cónsul británico, responsable de oficio del cementerio protestante, Robert Houghton, tuvo que dimitir tras rechazar la petición de su homólogo estadounidense en Tenerife de enterrar en él a una mujer americana fallecida en aquella isla, que carecía un equipamiento similar.  Houghton alegó que sólo los ingleses tenían derecho a ser enterrados en el cementerio, lo que provocó el rechazo del resto de la colonia británica.

 

Tanto Houghton como su hermano Charles, que lo sustituyó en el cargo, están enterrados en el cementerio. De hecho, sus tumbas estaban cerca de las de la familia Miller, cuyo patriarca fue cofundador del camposanto.

 

De planta inicialmente rectangular (se amplió en 1808, 1905 y 1963, con la adhesión de áreas trapezoidales a diferentes niveles, de acuerdo a la orografía del terreno) el camposanto, cuyo amurallamiento concluyó en 1902, ocupa en la actualidad más de 1.800 metros cuadrados. En su acceso delantero, que se abre con arco abocinado de medio punto y frontón triangular recto, dispone de un volumen cubierto rematado por cornisa y almenas triangulares, salvo una, circular, en el centro. Los huecos restantes son de media caña con dintel bajo apuntado. Las pilastras terminan en pilastrones de punta triangular. El interior de ese volumen dispone de vestíbulo, capilla dedicada a Saint Joseph y consigna. El resto del espacio está totalmente abierto.

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